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| Informazión
cheneral sobre l'Aragonés |
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| (Dada a espezial intinzión dibulgadera
d'ista sizión, o testo se mete en castellano) |
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Situación actual |
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Dominio lingüístico
En la actualidad el aragonés es hablado o conocido, de modo tradicional, en las comarcas
altoaragonesas de Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe, mitad occidental de Ribagorza, y
gran parte de Hoya de Huesca y Somontano de Barbastro. No obstante han quedado abundantes
restos léxicos por toda la comunidad aragonesa (excepto la zona más oriental, de lengua
catalana), e incluso morfosintácticos en las zonas castellanizadas de modo relativamente
reciente (zonas de Cinco Villas, Monegros y Cinca Medio). (1)
También existe una significativa comunidad de neohablantes a lo largo de todo Aragón, y
en los principales núcleos urbanos residen un buen número de hablantes patrimoniales
emigrados.
Variedades dialectales
La lengua aragonesa se conforma hoy en día como un sistema de dialectos. Estos suelen
agruparse en cuatro grupos dialectales:
-Occidental: Su ámbito coincide aproximadamente con la comarca de la Jacetania, incluye
como dilectos más característicos al Cheso y al Ansotano. Forma participios en -au,
-iu, los artículos son o, a, os, as (excepto en Echo y Aragüés, que son lo,
la, los, las).
-Central: Comprende los valles de Tena, Ara, Bió y Cinca, forma los participios en -ato,
-ito, los artículos son o, a, os, as (con soluciones postvocálicas ro,
ra, ros, ras), excepto Bielsa, el, la, es, las, suele conservar las
consonantes sordas intervocálicas ("xordica" por "xordiga"
-ortiga-) y es frecuente la sonorización de las oclusivas sordas tras nasal y líquida
("cambo" por "campo"). Engloba a dialectos como el
Tensino (Pandicuto), Bergotés, Belsetán.
-Oriental: Valles de Chistau, A Fueba, y Ribagorza Occidental (incluyendo la zona de Fonz
y Estadilla). Se caracteriza por el uso del perfecto simple perifrástico ("boi
puyar" por "puyé" -subí-) (excepto en La Comuna de
Chistau), la no pronunciación de las -r finales, y en Ribagorza la palatización
de la "l" en los grupos iniciales pl-, fl-, cl- y bl-. El sistema de
artículos es el, la, es, las (en el norte de Benasque el, la, els, les
y en la Baja Ribagorza el, la, los, las). Sus dialectos más significativos son
el Chistabino, Fobano, Benasqués (o Patués), Grausino, Foncense, Estadillano.
-Meridional: Zonas del Prepirineo, Hoya de Huesca y Somontano de Barbastro. Muy
castellanizado pero más homogéneo que los anteriores. Los artículos son o, a, os,
as (con la solución postvocálica ro, ra, ros, ras en algunas zonas del
Somontano de Barbastro) y lo, la, los, las en la zona de El Grado y Naval.
Sociolingüistica y número de hablantes
El nivel de conservación y uso de los diversos dialectos es dispar, mientras algunos se
hallan en un nivel aceptable y son usados como lengua de comunicación habitual en algunos
valles, otros se encuentran próximos a la desaparición. Las zonas de mayor uso son, Echo
por un lado, y por otro Sobrarbe oriental (Bielsa, A Fueba y especialmente Chistau) y
Ribagorza occidental.
Todos los dialectos se encuentran deteriorados en mayor o menor medida por el castellano,
generalmente más cuanto más al sur o suroeste, pero el nivel de castellanización
también depende de aspectos sociales diversos, fundamentalmente la edad (se conserva
mucho mejor entre la población de mayor edad), oficio, clase social.
Sin embargo la situación es inversa en cuanto a la estima lingüística se refiere, entre
los jóvenes (muchos ya educados tras el franquismo) existe una tendencia a apreciar más
su lengua, frente a la tradicional falta de conciencia lingüística y glotofagia,
consecuencia de una absoluta discriminación lingüística que han sufrido los
aragoneso-hablantes desde tiempos remotos (y que en buena parte, sigue vigente).
Establecer el número exacto de hablantes del aragonés no es tarea fácil, la
información que suele usarse como referencia sobre este aspecto, es la pregunta incluida
en el censo del año 1981, en la que los aragoneses debían responder si utilizaban o
conocían algún habla propia de Aragón. En función de la localidad de los encuestados
que contestaron afirmativamente puede estimarse si eran hablantes de aragonés o catalán,
y el resultado fue que 11.824 personas utilizaban el aragonés y otras 17.653 lo conocían
(en total supondrían unos 30.000 hablantes) (2).
Nótese la limitada fiabilidad de estos datos: la pregunta resulta ambigua, lo que
realmente analiza es la conciencia lingüística del supuesto hablante (que en casos de
lenguas minorizadas como el aragonés puede diferir de la competencia lingüística real),
no se incluyen los posibles hablantes emigrados a otras comunidades o estados, ni tampoco
los resultados del municipio de Zaragoza (que nunca se hicieron públicos), y además fue
realizado hace más de 20 años.
Con todo puede servir para hacerse una idea aproximada de la situación, resultando
llamativo el alto porcentaje que suponen los hablantes pasivos sobre el total, reflejo de
la situación de "latencia" en la que se encuentra el aragonés en muchas zonas.
Con posterioridad se puede mencionar el censo lingüístico realizado en la ciudad de
Monzón en 1997 (3), en él un 14 % de la población montisonense manifestó hablar o
conocer el aragonés, y un 21% el aragonés y el catalán al mismo tiempo, esto es, un
total del 35% hablan o conocen el aragonés, lo que supone 3.181 personas (número por
cierto claramente superior al obtenido en el censo de 1981 en esa población).
Pero la iniciativa más interesante en este tema es probablemente, el estudio
socio-lingüístico del Alto Aragón que el Gobierno de Aragón encargó en el año 2000,
al catedrático de sociología Francisco Llera Ramos. Sin embargo, los resultados de dicho
estudio se mantienen ocultos a día de hoy.
El proceso de normalización
Tras la larga decadencia que ha sufrido el aragonés a lo largo de varios siglos, en los
años 70 se inicia un proceso de recuperación y dignificación, con el que se pretende
sacar a la lengua aragonesa de los tópicos localistas y folclóricos, y dotarla de un
modelo de referencia culto.
Este proceso, en cuyo inicio jugó un papel determinante el Consello d'a Fabla Aragonesa,
ha permitido generalizar una visión global de la lengua aragonesa (frente a anteriores
visiones de hablas inconexas), potenciar notablemente su estudio científico, avanzar,
desde el respeto a los diversos dialectos, en la adopción de una koiné supradialectal
(denominada frecuentemente "aragonés común"), e impulsar numerosas actuaciones
de difusión y sensibilización.
Uno de los puntos importantes de este movimiento de defensa del aragonés fue la
celebración en Huesca en 1987 del "I Congreso ta ra normalizazión de
l'Aragonés". En el mismo se acordaron unas normas gráficas (4), que han tenido una
amplia aceptación entre los escritores y los exiguos medios de comunicación con que
cuenta el aragonés.
En los últimos 25 años unas 5.000 personas han realizado cursos de aragonés, y se han
publicado numerosos libros (más de 200 títulos). Todo ello, además, a un ritmo
creciente; por ejemplo, frente a un irregular y a veces testimonial volumen editorial en
los años 70, en el 2001 se publicaron 26 títulos, una cifra muy positiva en términos
proporcionales.
En este periodo han ido surgiendo también numerosas asociaciones culturales (por citar
algunas, además del ya citado Consello d'a Fabla Aragonesa, el Ligallo de Fablans de
l'Aragonés, la Asoziazión Cultural Nogará, el Rolde de Estudios Aragoneses, Grupo
d'Estudios de la Fabla Chesa,...), que han organizado un sin fin de actividades de
promoción de la lengua aragonesa: Conferencias, congresos, cursos, conciertos,
exposiciones, publicaciones.
La presencia del aragonés en el sistema educativo ha sido anecdótica. A pesar de que
numerosos ayuntamientos altoaragoneses han firmado manifiestos en defensa del aragonés y
de su enseñanza en sus escuelas, tan sólo existe un proyecto piloto por el que se
imparten, desde 1997, clases de lengua aragonesa en condiciones paupérrimas en cuatro
poblaciones del Alto Aragón.
En cuanto al marco legal del aragonés, una de las principales reivindicaciones para su
conservación y respeto, apenas se han dado mejoras efectivas. El punto de partida es el
estatuto de Aragón de 1982, en él se hace una mención muy vaga a la cuestión
lingüística, indicando que "las diversas modalidades lingüísticas gozarán de
protección". El estatuto se reformó en 1996, y el artículo séptimo quedó del
siguiente modo: "Las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón gozarán
de protección. Se garantizará su enseñanza y el derecho de los hablantes en la forma
que establezca una ley de Cortes de Aragón para las zonas de utilización predominante de
aquellas".
En 1997 se aprobó en las Cortes de Aragón el dictamen de la comisión especial de
política lingüística. En él se indicaban las líneas maestras que debía tener la Ley
de Lenguas de Aragón, y se instaba a su presentación antes de final de 1997,
requerimiento incumplido hasta el momento.
En 1999 las Cortes de Aragón aprobaron la Ley de Patrimonio Cultural, en la cual (y por
primera vez en una ley) se hace un reconocimiento expreso de la lengua aragonesa, y se
vuelve a establecer la necesidad de aprobar una ley de lenguas que la declare cooficial.
En 2001 el Gobierno de Aragón presentó a exposición pública un anteproyecto de ley de
lenguas, sin embargo, finalizado el periodo de exposición, no presentó proyecto de ley
alguno, con lo que no se inició la tramitación parlamentaria del mismo (5).
Literatura contemporánea
La literatura en aragonés ha realizado igualmente un proceso de resurgimiento desde los
años 70, tanto en aragonés común como en los diversos dialectos. A lo largo de estas
décadas han ido surgiendo un buen número de escritores, se podría citar, desde los
"pioneros" de la reivindicación lingüistico-literaria, como Anchel Conte (y su
"No deixez morir a mía boz"), Francho Nagore o Eduardo Vicente de Vera, hasta
los más actuales como Ana Tena Puy (escritora en grausino) y Toni Collada (en fonzense).
La lista de autores es larga, como escritores dialectales se puede mencionar a Victoria
Nicolás (cheso), José M. Satué Sanromán (sarrablés), Anchel Saludas (belsetán),
Carmen Castán (benasqués), Nieus Luzía Dueso (chistabín), Chuana Coscujuela
(semontanés), Chusé Coarasa (cheso), Rosario Ustáriz (cheso),
Quino Villa (chistabino), Fabián Castillo (semontanés), y en aragonés común a Carlos
Diest, Roberto Cortés, Chusé Carlos Laínez, Lois Chabier Tejada, Chusé Raul Usón,
Miguel Santolaria, Chusé Inazio Nabarro, Chabier Tomás, etc.
Referencias:
1-NAGORE LAÍN, Francho: "Os territorios lingüísticos en Aragón". Rolde de
Estudios Aragoneses, Zaragoza, 2001.
2-FUELLAS número 37 (septiembre-octubre 1983), pp. 10-16.
3-FUELLAS, número 127 (septiembre-octubre 1998), pp. 17-21
4-Normas Gráficas de l'Aragonés. Publicazions d'o Consello d'a Fabla Aragonesa, 1987.
5-Todos estos documentos legales pueden consultarse a través de la sección
"Lechislazión" de Charrando.com
Bibliografía recomendada:
-CONTE, A. / CORTÉS, Ch. / MARTÍNEZ, A. / NAGORE, F. / VÁZQUEZ, Ch. : "El
Aragonés: Identidad y problemática de una lengua". Zaragoza, Librería General
(Col. Aragón), 1982 (3ª ed.).
-NAGORE, F. / GIMENO, Ch. : "El Aragonés hoy. Informe sobre la situación actual de
la lengua aragonesa". Huesca, Publicazions d'o Consello d'a Fabla Aragonesa, 1989.
-LA ORQUESTINA DEL FABIROL / LIGALLO DE FABLANS DE L'ARAGONÉS: "A fabla
aragonesa". Zaragoza, 1994 (folleto que acompaña al cedé "Me'n baxe ta tierra
plana").
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